El corazón forma parte del aparato circulatorio del ser humano; es una bomba potente responsable de suministrar sangre a todos los órganos vitales a través de una compleja red de arterias y venas.  Por ello, resulta fundamental su cuidado y sobre todo las medidas preventivas que permitan que este órgano  se mantenga sano, ya que en la actualidad, los padecimientos del corazón, ocupan una de las principales causas de muerte tanto en nuestro país como en el resto del mundo.

Es importante a su vez que conozcamos y consideremos  los factores de riesgo que pueden afectar nuestro corazón.

Algunos de los factores de riesgo de las enfermedades cardiacas no son controlables, es decir, no podemos modificarlos, sin embargo contribuyen a la probabilidad de enfermarnos; entre estos, se encuentran la edad, el sexo y los antecedentes familiares.

Las enfermedades cardíacas ocurren con mayor frecuencia en hombres de más de 40 años y en  mujeres después  de la menopausia y son más frecuentes en el sexo masculino que en el femenino, sin embargo en los últimos años la frecuencia en mujeres ha ido aumentando.

Una persona que tenga antecedentes de un familiar cercano que ha sufrido de un ataque al corazón (especialmente antes de los 65 años) tiene mayor riesgo.

Desde luego, otros factores de riesgo muy importantes para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, si pueden ser modificables o controlables, esto quiere decir que existen algunas actividades, actitudes, circunstancias y algunas enfermedades que al ser cambiadas y/o atendidas, disminuyen las posibilidades de padecer enfermedades del corazón.

Algunas de ellas son: El sobrepeso y la obesidad; el padecer presión alta (hipertensión); la alimentación con abundantes grasas animales, que pueden hacer que tengamos altos el colesterol malo y los triglicéridos;  el tabaquismo y el alcoholismo; la falta de ejercicio y el stress. Algunos de los anteriores pueden ser causa de aumento de potenciar otros factores de riesgo, así por ejemplo,  el fumar por sí solo  potencia el efecto de la  diabetes, de la  presión arterial alta  y del aumento del colesterol.

Prevención:

Un buen diagnóstico y una valoración de nuestro cuerpo es fundamental para prevenir las enfermedades del corazón, así, se recomienda que a partir de los 40 años, hagamos un estudio de electrocardiograma por lo menos una vez al año, éste es un estudio indoloro que consiste en medir la electricidad que emite nuestro corazón y con ello hacer una valoración correcta de él.

Por otro lado, mediante una sencilla prueba, la química sanguínea, podemos medir nuestros triglicéridos y colesterol en la sangre.

Lo anterior junto con una vida y alimentación sana, nos podrá conservar la salud y aumentar nuestro tiempo de vida.

 
     
     
 
  Enfermedades del corazón  
El corazón forma parte del aparato circulatorio del ser humano.
   
   
Es un proceso natural, que permite que el bebé crezca más sano
     
   
 
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