Que es el cáncer cervicouterino
y cómo prevenirlo

El cáncer cervicouterino es la cuarta causa de muerte en mujeres en el mundo; en México, representa la segunda, solo detrás del cáncer de mama. De acuerdo a cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), anualmente se detectan 13 mil 960 casos. En este sentido, estar informada, conocer sobre su prevención y detección oportuna, se convierten en las mejores armas que puedes tener para salvar tu vida.

¿Cómo se manifiesta el cáncer en tu cuerpo?

El cáncer es la proliferación descontrolada de células que provoca que se haga un tumor, el cual puede aumentar de tamaño, invadir tejidos vecinos, e irse a otras partes del cuerpo invadiendo otros órganos (metástasis) y en algunos casos puede causar la muerte, dependiendo de la etapa en que se encuentre.

Para que puedas entender el tema es necesario decirte que tu sistema reproductor femenino está compuesto por los ovarios, trompas uterinas o trompas de Falopio, útero o matriz y la vagina. Estos órganos internos se encuentran dentro de la pelvis. El útero es donde se aloja el bebé cuando una mujer está embarazada. En la parte inferior está el cuello, conocido como cérvix uterino, por medio del cual se une con la vagina.

El cérvix uterino tiene forma de un cilindro corto y ancho. Entre sus funciones están: conectar el útero con la vagina y producir moco que lubrique la vagina y que ayude a los espermatozoides a viajar a través del útero para que ocurra la fecundación. El cérvix se dilata durante el parto para que el bebé pueda salir por el canal vaginal.


El cérvix a su vez se divide en zonas, cada una de ellas con características especiales. En una de ellas se unen dos tipos de células, lo que se conoce como unión escamocilíndrica. Esta es la zona más vulnerable a la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH), muy conocido y demasiado temido, ya que puede convertirse en cáncer.

¿Qué es y cómo identificar el cáncer cervicouterino?

Ahora que sabes cómo es tu cuerpo, te decimos que es el cáncer cervicouterino y cómo prevenirlo

En los países en que se tienen campañas de detección temprana, con la ayuda de un estudio citológico cervical, se ha observado una importante disminución de aparición y muerte por cáncer cervicouterino.

Generalmente, una mujer presenta síntomas hasta que este tipo de cáncer ha llegado a una etapa relativamente avanzada. En etapas muy tempranas o cuando hay lesiones precancerosas, generalmente los síntomas están ausentes. Los síntomas listados a continuación no son exclusivos de cáncer de cérvix, también pueden serlo de lesiones benignas del cérvix, infecciones, etc. Pero es importante saber que, si se tienen, tratarlas es la mejor forma de prevenir el cáncer o alguna otra enfermedad.

Posibles signos del cáncer cervicouterino:

  • - Sangrado vaginal anormal: por ejemplo, después de tener relaciones sexuales, después de la menopausia, sangrado entre los períodos menstruales, o períodos menstruales que parecen ser más largos y con más sangrado de lo habitual.

  • - Desecho vaginal anormal: puede que se presente una descarga vaginal anormal entre períodos menstruales o después de la menopausia, y puede contener sangre.

  • - Dolor durante y/o después de tener relaciones sexuales.

Los Factores de riesgo para el cáncer del cuello del útero:

  • - Mujer en el grupo de 25 a 64 años de edad

  • - Inicio temprano de relaciones sexuales (antes de los 18 años)

  • - Múltiples parejas sexuales (tanto del hombre como de la mujer)

  • - Infección cervical por Virus del Papiloma Humano

  • - Antecedentes de enfermedades de transmisión sexual

  • - Tabaquismo

  • - Deficiencia de folatos y vitaminas A, C y E

  • - Nunca haberse practicado el estudio citológico

Los Factores de riesgo para el cáncer del cuello del útero:

Un historial de enfermedades de transmisión sexual, puede ser un factor para desarrollar cáncer cervicouterino.

Primero que nada, acude a tu médico, quien usualmente te mandara a realizar lo que se conoce como Papanicolaou. Este es el método para detectar el cáncer de cérvix. Una citología cervicovaginal consiste en usar un pequeño cepillo con el que se raspará una parte del cérvix y se obtendrán células, especialmente de la unión escamocilíndrica, para ser analizadas. Posteriormente, el médico especialista podrá dar un diagnóstico y detectar oportunamente alteraciones cervicales.


Esta prueba es muy importante porque se ha encontrado que el desarrollo del cáncer de cérvix se da a partir de lesiones precancerosas de muy larga evolución. Dichas lesiones pueden ser identificadas por medio del Papanicolaou. Por lo tanto, al detectar alguna alteración que sugiera que existe un proceso de desarrollo de cáncer cervicouterino, es posible tratarlo tempranamente.