¿Qué es la faringoamigdalitis aguda?

¿Sabes qué es faringoamigdalitis aguda? Es una infección de la faringe y amígdalas que se caracteriza por tener la garganta roja por más de cinco días; afecta a ambos sexos y a todas las edades, pero es mucho más frecuente en la infancia. Es importante que distingas la diferencia entre una verdadera infección de la faringe y solo el enrojecimiento faríngeo producido en un resfriado de vías respiratorias altas, pues el tratamiento es distinto.

Existen factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad y factores que predisponen a ciertas complicaciones como enfermedades inmunológicas, pacientes con tratamientos antibióticos previos, infección persistente y falla del tratamiento. Se ha documentado que la causa más común de esta enfermedad es de origen viral con un 90 % en adultos con infección bacteriana agregada, por lo que su tratamiento es solamente para disminuir los síntomas durante los primeros tres días.

La faringitis es comúnmente causada por un virus, que se conoce como streptococo beta hemolítico del grupo A. En estos casos habitualmente se encuentran úlceras de color blanco, ganglios inflamados, ausencia de secreción nasal, tos y fiebre mayor de 38°C.

Las complicaciones de faringoamigdalitis pueden ser la inflamación de la epiglotis, absceso periamigdalino o detrás de la faringe, dificultad para respirar, silbidos en los pulmones, dificultad para pasar los alimentos o exceso de saliva. Si se presenta alguna de ellas, el médico debe enviarte de urgencia al hospital, a una revisión de segundo nivel.

a inflamación de la epiglotis, absceso periamigdalino o detrás de la faringe

Otras de las complicaciones de faringoamigdalitis como la fiebre reumática y la glomerulonefritis son no supurativas de la faringitis por estreptococo, y necesitan ser tratadas con la terapia antibiótica apropiada.


El diagnóstico de una faringoamigdalitis aguda es clínico y lo hace tu médico, es decir, lo realiza mediante la historia clínica y la exploración física, que incluye la observación de la garganta con una linterna y un depresor lingual, y la exploración de los ganglios del cuello.


El médico utiliza una escala que se conoce como criterios clínicos de Centor, esta permite valorar la probabilidad de que la infección sea de causa bacteriana estreptocócica, según una serie de síntomas que se presentan o no.

Para su detección existen test rápidos que se pueden realizar en la consulta médica y que permiten definir si una faringoamigdalits aguda es de causa bacteriana y estreptocócica. Con un bastoncillo de algodón largo se toma una pequeña muestra del exudado de la faringe (frotis faríngeo), que es el líquido que recubre la faringe o las amígdalas. Esa muestra se aplica sobre un reactivo que cambia de color ante la presencia de partículas (antígenos) de la propia bacteria.

El tratamiento de la faringoamigdalitis aguda depende de la causa que produce la infección y siempre debe ser prescrito por tu médico, así que recuerda no automedicarte:

  • • Si se trata de un virus, el tratamiento es sintomático, es decir, su objetivo es aliviar los síntomas, ya que la infección vírica se cura sola gracias a la propia inmunidad de la persona.

  • • Cuando se trata de una bacteria, el tratamiento requiere de antibióticos, que se eligen en función del tipo de bacteria que resulte positiva en los estudios de laboratorio; si esto no es posible, se prescribe un antibiótico de amplio espectro que sea efectivo contra los principales tipos de bacterias.
Si se trata de un virus, el tratamiento es sintomático

Además del tratamiento médico para la faringoamigdalitis aguda, también te recomendamos estas medidas generales:

recomendamos estas medidas generales para faringoamigdalitis aguda
  • • Bebe agua abundante y líquidos suaves, por ejemplo, un té de limón con miel.

  • • Realiza gárgaras con agua tibia y sal (½ cucharadita de sal en una taza de agua)

  • • Chupa pastillas que suavicen tu garganta como tratamiento sintomático; eso sí, toma en cuenta que no están indicadas para niños por el riesgo de atragantamiento

  • • Humidifica el aire del ambiente para evitar que se seque tu garganta

  • • Lava frecuentemente tus manos con agua y jabón

  • • Si los niños están resfriados, evita que compartan juguetes o chupones, y lávalos con agua y jabón cuantas veces sea posible

  • • Pídeles a quienes te visiten que se laven las manos antes de acercarse a los niños

  • • Evita el contacto con personas que tengan enfermedades respiratorias agudas o fiebre

  • • ¡Dile sí a la lactancia materna!

FUENTE: Diagnóstico y manejo de la infección aguda de vías aéreas superiores en pacientes mayores de 3 meses hasta 18 años. México: Secretaría de Salud; 03/11/2016.